Este es un mensaje basado en una predica de Dante Gebel llamada Licencia para pecar, la cual tiene el propósito de aclarar lo que es el pecado de una forma muy sencilla pues las religiones han complicado este término y le han dado un significado que no tiene nada que ver con la realidad.

Es común escuchar mucha confusión con respecto al pecado, y no puedo negar que incluso yo tenía una percepción muy religiosa con respecto a lo que era el pecado.

Y aún peor era que me comportaba como un niño tratando de entender qué era pecado y qué no lo era. Como si no tuviera capacidad suficiente para saberlo.

Esto es curioso pues en un examen de moralidad todos sacarían notas excelentes sin embargo en la vida reprueban. Hay algo que en definitiva está mal así que vamos a tratar de aclarar un poco más este tema.

 

Licencia para pecar

La vida se compone de decisiones todo el tiempo y cada una de estas decisiones tiene un efecto en nuestra vida y en nuestro destino.

Una preocupación natural de un cristiano puede ser que sus decisiones realmente sean de agrado a Dios y es en esta preocupación exagerada que nace el legalismo.

En el caso de la música cabe aclarar que no existe la música cristiana porque la música no sigue a Cristo y tampoco Cristo murió en la cruz por la música. Lo que hay es música de adoración, música de la creación, música de romance, etc. Y cada uno de estos tipos de música tiene un tiempo y un lugar en nuestra vida.

Algunas personas pueden argumentar que la música secular es mala porque está dirigida hacia las personas y no hacia Dios, pero esa no es la razón. La música secular si es mala porque no edifica pero si que puede haber música dirigida a las personas que edifica, es más podemos tomar como ejemplo al rey Salomón que escribió:

11 Tus labios son dulces como el néctar, esposa mía.
Debajo de tu lengua hay leche y miel.
Tus vestidos están perfumados
como los cedros del Líbano.

— Cantares 4.11 NTV | Licencia para pecar

De igual forma, las palabras no son malas o buenas sino que tiene que ver la intención con la cual se usa.

Muchas personas, incluyéndome, a veces no quieren seguir a Cristo porque cuando escuchan de Jesús se encuentran con el tipo de personas que son restrictivas con todo. Y es por eso que Pablo escribió esto enfocado a este tipo de personas que dicen que todo es malo:

22 Tal vez crees que no hay nada malo en lo que haces, pero mantenlo entre tú y Dios. Benditos son los que no se sienten culpables por hacer algo que han decidido que es correcto.

— Romanos 14.22 NTV

El antiguo testamento está lleno de leyes pero cada ley tiene el propósito de protegernos no de hacernos sentir mal. Es más, cada ley nos ayuda a entender muchas cosas sobre lo que nos conviene y lo que no, aunque no todas son evidentes a la vista.

Con la venida del Espíritu Santo tenemos discernimiento para saber qué es pecado, para saber qué es malo. No esperes que un pastor o líder diga que algo es malo para dejar de hacerlo. Las religiones sirven para dar reglas pero la vida con Cristo no es una religión y no puedes esperar que funcione igual.

Muchos se hacen los locos con respecto al pecado porque esperan que alguien les de licencia para hacer lo que ellos mismos saben que es malo pero que quieren hacer.

La persona íntegra sabe lo que proviene de Dios y lo que no, porque un cristiano sabe lo que contrista a nuestro padre Dios, de lo contrario no sería un cristiano pues cuando tu tienes una relación con alguien es cuando conoces lo que a esa persona le gusta o no, de lo contrario podríamos decir que no tienes esa relación.

Los que hacen lo malo y no ven su error es porque han rechazado al Espíritu Santo quien trae el arrepentimiento, y de esta forma han negado su fe en Jesús.

Existen dos tipo de personas

Pecadores que buscan gracia

Los pecadores que buscan la gracia de Dios son personas que son conscientes de sus errores y buscan ser perdonados por la gracia de Dios, es decir, que son perdonados no por obras sino por el puro amor de Dios para con el hombre.

Pecadores que buscan licencia

Estas personas se alejan del discernimiento que da el Espíritu Santo y se alejan del sentido común para poder encontrar alguna cosa que pueda justificar sus malas obras.

Este es el tipo de persona que siempre pregunta si una cosa u otra es pecado, no porque no lo sabe sino porque espera encontrar a alguien que les autorice hacerlo.

 

Con sentido común, responde esta pregunta ¿ESTO ME CONVIENE? pues según Pablo lo que no te conviene es malo.

23 Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo les conviene. Dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo trae beneficio. 24 No se preocupen por su propio bien, sino por el bien de los demás.

— 1 Corintios 10.23-24 NTV | Licencia para pecar

Podemos hacer muchas cosas que son lícitas, es decir, legales pero eso no significa que debamos hacerlas.

Por ejemplo, legalmente puedes consumir todo el alcohol que quieras dentro de tu casa pero ¿te conviene a tu salud? ¿te conviene que tus hijos te vean fuera de tus sentidos? ¿te conviene para tu relación matrimonial? ¿te conviene para ser productivo en tu trabajo? ¿te conviene para alcanzar tus sueños y objetivos? De nada sirve que yo de las respuestas por ti, eres tú quien debe ser sincero contigo mismo.

La segunda pregunta es ¿ESTO ME EDIFICA? pues si no te edifica es porque te está atrasando en la vida.

1 Por lo tanto, ya que estamos rodeados por una enorme multitud de testigos de la vida de fe, quitémonos todo peso que nos impida correr, especialmente el pecado que tan fácilmente nos hace tropezar. Y corramos con perseverancia la carrera que Dios nos ha puesto por delante.

— Hebreos 12.1 NTV | Licencia para pecar

Como empresario, emprendedor y profesional, no me interesa llevar cargas que me obstaculicen alcanzar mis metas porque de por si la vida es muy difícil como para yo mismo ser mi propio obstáculo. Es por eso que debo dejar esas cosas que por más indefensas que parezcan, no me están dejando nada útil.

El pecado es fácil de reconocer porque es un ancla para nuestra vida, es decir, es un peso innecesario.

Las personas que siguen preguntando si algo es pecado o no, están en un nivel muy infantil de su vida porque en muchas casos basta con tener sentido común para reconocer lo que nos conviene y lo que nos edifica.

La tercera y última pregunta es ¿ESTO ME DOMINA?, si hay algo que no puedes dejar porque te da ansiedad es porque eso te domina.

16 Pues ustedes son libres, pero a la vez, son esclavos de Dios, así que no usen su libertad como una excusa para hacer el mal.

— 1 Pedro 2.16 NTV | Licencia para pecar

Hay personas que tratan de buscar el límite entre cuánto pueden pecar y seguir siendo cristianos. Este simple hecho ya dice que no son siquiera cristianos y que necesitan madurar un poco como seres humanos.

Debes saber que el que busca permiso para pecar siempre lo encontrará. El ser humano es muy bueno para crear excusas.

Además debes saber que tú también debes de cuidarte por el bien de otros pues eres guía para otras personas.

15 Si otro creyente se angustia por lo que tú comes, entonces no actúas con amor si lo comes. No permitas que lo que tú comes destruya a alguien por quien Cristo murió.

— Romanos 14.15 NTV | Licencia para pecar

Por ejemplo, si tienes como invitado a un ex-alcoholico sería muy imprudente que le invites una copa de vino pues por más que sea sólo una copa puedes estar destruyendo a esa persona haciendo que vuelva a caer en su debilidad.

No esperes que un pastor o alguien más venga a decirte lo que se puede o no hacer, esa es decisión tuya y ya no eres un niño como para que otros te estén cuidado.

El Espíritu Santo te va a decir cómo empezar el año, cómo terminarlo y cómo vivir el resto de tu vida.

 

Espero que este mensaje te haya servido para aclarar dudas y que te fortalezca para vivir con mayor carácter.

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Nos vemos en una próxima publicación, Tschüss!

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