Cuando estás atrapado en Nazaret, lo increíble empieza a parecer algo común y lo que es un milagro comienza a parecer una coincidencia, tenemos que salir de Nazaret para comenzar a disfrutar de lo que vale la pena.

Muchas veces cuando leemos las escrituras no entendemos el propósito de las acciones de Jesús pero cuando comenzamos a conectar los puntos, todo tiene sentido.

Probablemente hayas escuchado esta famosa frase: “uno no es profeta en su propia tierra“, o probablemente lo has vivido porque aquellos que son tu propia gente te desprecian.

Aquí vamos a entender el contexto en el que tuvo lugar esa frase.

Atrapado en Nazaret

Revisemos el contexto de este mensaje:

1 Salió Jesús de allí y fue a su tierra, en compañía de sus discípulos. 2 Cuando llegó el sábado, comenzó a enseñar en la sinagoga.
―¿De dónde sacó este tales cosas? —decían maravillados muchos de los que le oían—. ¿Qué sabiduría es esta que se le ha dado? ¿Cómo se explican estos milagros que vienen de sus manos? 3 ¿No es acaso el carpintero, el hijo de María y hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están sus hermanas aquí con nosotros?
Y se escandalizaban a causa de él. Por tanto, Jesús les dijo:
4 ―En todas partes se honra a un profeta, menos en su tierra, entre sus familiares y en su propia casa.
5 En efecto, no pudo hacer allí ningún milagro, excepto sanar a unos pocos enfermos al imponerles las manos. 6 Y él se quedó asombrado por la incredulidad de ellos. Jesús recorría los alrededores, enseñando de pueblo en pueblo.

Marcos 6.1-6 NVI

Había algo que Jesús quería hacer por la gente pero que no podía hacer por algo que estaba dentro de la gente y esa cosa es la que vamos a analizar.

La única vez que vemos a Jesús incapaz de hacer algo o sorprenderse de algo está relacionado con la fe. (v.5-6)

Jesús nació en Belén pero creció en Nazaret y es por eso que Jesús consideró a Nazaret como su ciudad natal.

Jesús experimentó una de las cosas más tristes y es sobre tener personas cercanas que no te aprecian, no te apoyan y no te expresan su amor.

La razón de esto es que a veces cuando te acercas demasiado a algo se vuelve demasiado común.

Cuando la gente de Nazaret se da cuenta de que Jesús fue uno de ellos, lo que hacía de Jesús alguien especial se convirtió en algo común para ellos.

Sabes que te estás volviendo bueno en lo que haces cuando las personas dejan de decirte que hiciste un buen trabajo porque es algo que ya esperan de ti. A pesar de que es un cumplido para ti cuando te toman por sentado, también es peligroso para ellos, porque lo que constantemente se da por sentado, finalmente es quitado. Así que aquellos que te dan por sentando es posible que te pierdan.

No te dejes atrapar por la familiaridad como lo hizo la gente de Nazaret.

Cuando vives con tu milagro frente a ti, puede que dejes de sorprenderte. No lo tomes por sentado.

Las personas de Nazaret no negaron la sabiduría de Jesús (v.2). No negaron los milagros de Jesús, no lo dudaron, pero si lo despreciaron. La razón por la que lo despreciaban era porque Jesús se parecía a uno de ellos.

Las personas de Nazaret conocían muy bien a Jesús, tal como sucede en cada pueblo pequeño donde todos se conocen, especialmente teniendo en cuenta que Jesús creció ahí mismo en Nazaret. Y a pesar de que conocieron a Jesús, lo llamaron “el carpintero” y “el hijo de María” (v.3).

Debes saber que en la tradición judía se usa al padre como referencia y no a la madre, así que cuando dicen “hijo de María” lo denigran insinuando que su padre no es José (casi como llamar a su madre prostituta).

La pregunta es: ¿Qué le pasa a la gente de Nazaret que tenían tan baja autoestima? ¿Por qué estas personas rechazaron a su salvador?

La razón por la cual sabemos que tenían una baja autoestima es que despreciaron a Jesús tan pronto reconocieron que era uno de los suyos.

45 Felipe buscó a Natanael y le dijo:
―Hemos encontrado a Jesús de Nazaret, el hijo de José, aquel de quien escribió Moisés en la ley, y de quien escribieron los profetas.
46 ―¡De Nazaret! —replicó Natanael—. ¿Acaso de allí puede salir algo bueno?
―Ven a ver —le contestó Felipe.

Juan 1.45-46 NVI

Ahora, sabiendo esto, probablemente la razón por la cual las personas de Nazaret rechazaron a Jesús fue porque ellos mismos se habían rechazado.

Jesús está limitado en lo que puede hacer a través de tu vida cuando tú estás atrapado en quien eras.

Si crees por el resto de tu vida que no vales nada, te será muy difícil adorar a un Dios que te considera tan valioso que dio su vida por ti.

Ahora, veamos lo que hizo Jesús porque es posible que también debas hacerlo.

6 Y él se quedó asombrado por la incredulidad de ellos. Jesús recorría los alrededores, enseñando de pueblo en pueblo.

Marcos 6.6 NVI

Lo primero que debes entender es que muchos de los rechazos que experimentamos en realidad son redirecciones en nuestro camino.

Después de que Jesús fue rechazado en su propia ciudad natal, fue a enseñar de pueblo en pueblo y eso tenía un propósito. (v.6)

7 Reunió a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus malignos.

Marcos 6.7 NVI

El propósito era impulsar a sus discípulos para que empiecen su ministerio y Jesús quería mostrarles que nuestras mayores bendiciones sólo pueden venir del otro lado del rechazo.

8 Les ordenó que no llevaran nada para el camino, ni pan, ni bolsa, ni dinero en el cinturón, sino solo un bastón. 9 «Lleven sandalias —dijo—, pero no dos mudas de ropa». 10 Y añadió: «Cuando entren en una casa, quédense allí hasta que salgan del pueblo. 11 Y, si en algún lugar no los reciben bien o no los escuchan, al salir de allí sacúdanse el polvo de los pies, como un testimonio contra ellos».

Marcos 6.8-11 NVI

Esta es la razón por la cual Jesús trajo a sus discípulos a Nazaret porque quería mostrarles qué hacer con el rechazo (v.11). Jesús sabía que no estarían listos para su ministerio hasta que hayan sido rechazados.

El camino hacia la resurrección está pavimentado con el rechazo y la piedra que los constructores rechazaron se convirtió en la principal piedra angular.

Ahora sabes que sólo Dios puede aprobarte.

Si aún no lo has hecho, haz esta simple pero [poderosa oración] y deja de pensar quién eras porque tus circunstancias no te definen. Dios considera que lo vales, así que tú también debes tener esa perspectiva sobre ti mismo.

Finalmente, no olvides cuidar tu salud y de suscribirte.

Nos vemos en una próxima publicación. Tschüss!

Fuente

  • Trapped In Nazareth | Savage Jesus | Pastor Steven Furtick | [Link]

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