La mayoría de las veces necesitamos el poder de la interpretación para entender nuestros deseos, rechazos, emociones, situaciones y ventajas en la vida.

Esta es la parte 6 de la serie [Triggered] y en esta ocasión vamos a usar la vida de José para entender el poder de la interpretación. Si no conoces su historia no te preocupes porque voy a resaltar las escenas más importantes de su vida para darle el contexto a este mensaje.


Podcast Completo

Si prefieres escuchar este artículo en lugar de leerlo entonces aquí te dejo el podcast completo para que le des play:


El poder de la interpretación

5 una noche los dos funcionarios, es decir, el copero y el panadero, tuvieron cada uno un sueño, cada sueño con su propio significado. 6 A la mañana siguiente, cuando José fue a verlos, los encontró muy preocupados, 7 y por eso les preguntó:—¿Por qué andan hoy tan cabizbajos? 8 —Los dos tuvimos un sueño —respondieron—, y no hay nadie que nos lo interprete. —¿Acaso no es Dios quien da la interpretación? —preguntó José—. ¿Por qué no me cuentan lo que soñaron?

Génesis 40.5-8 NVI

El siguiente versículo no parece tener relación con el anterior pero si lo tiene y lo verás más adelante.

13 Por esta razón, el que habla en lenguas pida en oración el don de interpretar lo que diga.

1 Corintios 14.13 NVI

Se nos enseñó que estamos llenos del espíritu de Dios cuando hablamos en lenguas pero no es un don que debamos de usar como un rango espiritual sino como un don para bendecir a otros.

Muchas veces deseamos la intervención de Dios pero la mayoría de veces solo nos dará la interpretación. A veces no es necesario que cambie la situación porque lo que realmente necesitamos es cambiar la forma en que vemos dicha situación.

José está pasando por muchas cosas en su vida, ha sido traicionado por sus hermanos, fue acusado falsamente y olvidado en prisión. Sin embargo, él se preocupa por los problemas que tienen otras personas. Se preocupa por sus compañeros en la cárcel.

¿Notaste la actitud que tiene José en el versículo 8? Él no dice «yo tengo el poder de la interpretación», en lugar de eso afirma que Dios es quien le puede dar sentido a dichos sueños. Nosotros necesitamos tener esa misma actitud en nuestras vidas.

La historia de José continua con estos dos hombres. El primer hombre empieza a explicar su sueño:

9 Entonces el jefe de los coperos le contó a José el sueño que había tenido:—Soñé que frente a mí había una vid, 10 la cual tenía tres ramas. En cuanto la vid echó brotes, floreció; y maduraron las uvas en los racimos. 11 Yo tenía la copa del faraón en la mano. Tomé las uvas, las exprimí en la copa, y luego puse la copa en manos del faraón. 12 Entonces José le dijo:—Esta es la interpretación de su sueño: Las tres ramas son tres días. 13 Dentro de los próximos tres días el faraón lo indultará a usted y volverá a colocarlo en su cargo. Usted volverá a poner la copa del faraón en su mano, tal como lo hacía antes, cuando era su copero. 14 Yo le ruego que no se olvide de mí. Por favor, cuando todo se haya arreglado, háblele usted de mí al faraón para que me saque de esta cárcel. 15 A mí me trajeron por la fuerza, de la tierra de los hebreos. ¡Yo no hice nada aquí para que me echaran en la cárcel!

Génesis 40.9-15 NVI

Como esa fue una interpretación favorable es que el segundo hombre se anima a contar su sueño para que José pueda ayudarle a entenderlo. Así que empieza a explicar su sueño:

16 Al ver que la interpretación había sido favorable, el jefe de los panaderos le dijo a José:—Yo también tuve un sueño. En ese sueño, llevaba yo tres canastas de pan sobre la cabeza. 17 En la canasta de arriba había un gran surtido de repostería para el faraón, pero las aves venían a comer de la canasta que llevaba sobre la cabeza. 18 José le respondió:—Esta es la interpretación de su sueño: Las tres canastas son tres días. 19 Dentro de los próximos tres días, el faraón mandará que a usted lo decapiten y lo cuelguen de un árbol, y las aves devorarán su cuerpo.

Génesis 40.16-19 NVI

Como puedes notar, José no tenía el poder para cambiar el significado que tenían los sueños. Por eso el segundo hombre (jefe de los panaderos) quedó decepcionado y muy seguramente odió a José por su interpretación, pero adivina qué, todo esto se hizo realidad a los tres días.

20 En efecto, tres días después el faraón celebró su cumpleaños y ofreció una gran fiesta para todos sus funcionarios. En presencia de estos, mandó sacar de la cárcel al jefe de los coperos y al jefe de los panaderos. 21 Al jefe de los coperos lo restituyó en su cargo para que, una vez más, pusiera la copa en manos del faraón. 22 Pero, tal como lo había predicho José, al jefe de los panaderos mandó que lo ahorcaran. 23 Sin embargo, el jefe de los coperos no se acordó de José, sino que se olvidó de él por completo.

Génesis 40.20-23 NVI

Al final, el primer hombre (jefe de los coperos) se olvidó de José.

Debes de saber que José atravesó tres grandes interpretaciones a lo largo de su vida que están mencionadas en las escrituras. Esta fue la primera y ahora vamos a ver la segunda.

José fue olvidado por un largo tiempo hasta que un día el faraón reunió a todos los magos en Egipto para poder interpretar su sueño. Así cuenta la historia:

8 Sin embargo, a la mañana siguiente se levantó muy preocupado, mandó llamar a todos los magos y sabios de Egipto, y les contó los dos sueños. Pero nadie se los pudo interpretar. 9 Entonces el jefe de los coperos le dijo al faraón: «Ahora me doy cuenta del grave error que he cometido. 10 Cuando el faraón se enojó con sus servidores, es decir, conmigo y con el jefe de los panaderos, nos mandó a la cárcel, bajo la custodia del capitán de la guardia. 11 Una misma noche, los dos tuvimos un sueño, cada sueño con su propio significado. 12 Allí, con nosotros, había un joven hebreo, esclavo del capitán de la guardia. Le contamos nuestros sueños, y a cada uno nos interpretó el sueño. 13 ¡Y todo sucedió tal como él lo había interpretado! A mí me restituyeron mi cargo, y al jefe de los panaderos lo ahorcaron». 14 El faraón mandó llamar a José, y en seguida lo sacaron de la cárcel. Luego de afeitarse y cambiarse de ropa, José se presentó ante el faraón, 15 quien le dijo:—Tuve un sueño que nadie ha podido interpretar. Pero me he enterado de que, cuando tú oyes un sueño, eres capaz de interpretarlo. 16 —No soy yo quien puede hacerlo —respondió José—, sino que es Dios quien le dará al faraón una respuesta favorable.

Génesis 41.8-16 NVI

Otra vez, la actitud de José es sobresaliente porque no habla de lo que él puede hacer sino de lo que Dios puede hacer a través de él.

Nos encanta orar en contra de los problemas que llegan a nuestra vida pero ignoramos que esos problemas proveen la oportunidad que hemos estado esperando por tanto tiempo.

El problema del faraón era la oportunidad para José.

Si no sabes cómo termina eso te voy a dejar aquí el resto de la historia:

17 El faraón le contó a José lo siguiente:—En mi sueño, estaba yo de pie a orillas del río Nilo. 18 De pronto, salieron del río siete vacas gordas y hermosas, y se pusieron a pastar entre los juncos. 19 Detrás de ellas salieron otras siete vacas, feas y flacas. ¡Jamás se habían visto vacas tan raquíticas en toda la tierra de Egipto! 20 Y las siete vacas feas y flacas se comieron a las siete vacas gordas. 21 Pero, después de habérselas comido, no se les notaba en lo más mínimo, porque seguían tan feas como antes. Entonces me desperté. 22 »Después tuve otro sueño: Siete espigas de trigo, grandes y hermosas, crecían de un solo tallo. 23 Tras ellas brotaron otras siete espigas marchitas, delgadas y quemadas por el viento solano. 24 Las siete espigas delgadas se comieron a las espigas grandes y hermosas. Todo esto se lo conté a los magos, pero ninguno de ellos me lo pudo interpretar». 25 José le explicó al faraón:—En realidad, los dos sueños del faraón son uno solo. Dios le ha anunciado lo que está por hacer. 26 Las siete vacas hermosas y las siete espigas hermosas son siete años. Se trata del mismo sueño. 27 Y las siete vacas flacas y feas, que salieron detrás de las otras, y las siete espigas delgadas y quemadas por el viento solano, son también siete años. Pero estos serán siete años de hambre. 28 »Tal como le he dicho al faraón, Dios le está mostrando lo que está por hacer. 29 Están por venir siete años de mucha abundancia en todo Egipto, 30 a los que les seguirán siete años de hambre, que harán olvidar toda la abundancia que antes hubo. ¡El hambre acabará con Egipto! 31 Tan terrible será el hambre, que nadie se acordará de la abundancia que antes hubo en el país. 32 El faraón tuvo el mismo sueño dos veces porque Dios ha resuelto firmemente hacer esto, y lo llevará a cabo muy pronto. 33 »Por todo esto, el faraón debería buscar un hombre competente y sabio, para que se haga cargo de la tierra de Egipto. 34 Además, el faraón debería nombrar inspectores en todo Egipto, para que durante los siete años de abundancia recauden la quinta parte de la cosecha en todo el país. 35 Bajo el control del faraón, esos inspectores deberán juntar el grano de los años buenos que vienen y almacenarlo en las ciudades, para que haya una reserva de alimento. 36 Este alimento almacenado le servirá a Egipto para los siete años de hambre que sufrirá, y así la gente del país no morirá de hambre». 37 Al faraón y a sus servidores les pareció bueno el plan. 38 Entonces el faraón les preguntó a sus servidores:—¿Podremos encontrar una persona así, en quien repose el espíritu de Dios? 39 Luego le dijo a José:—Puesto que Dios te ha revelado todo esto, no hay nadie más competente y sabio que tú. 40 Quedarás a cargo de mi palacio, y todo mi pueblo cumplirá tus órdenes. Solo yo tendré más autoridad que tú, porque soy el rey.

— Génesis 41.17-40 NVI

Así es como termina su 2da interpretación más importante. Ahora tenemos que ver la tercera la cual es mucho más compleja para José porque tiene que interpretar su propio sueño.

Para darte un poco de contexto, José se encuentra con sus hermanos (los mismos que lo vendieron como esclavo) solo que ellos no lo reconocieron mientras que él si los reconoció a ellos.

1 José ya no pudo controlarse delante de sus servidores, así que ordenó: «¡Que salgan todos de mi presencia!» Y ninguno de ellos quedó con él. Cuando se dio a conocer a sus hermanos, 2 comenzó a llorar tan fuerte que los egipcios se enteraron, y la noticia llegó hasta la casa del faraón. 3 —Yo soy José —les declaró a sus hermanos—. ¿Vive todavía mi padre? Pero ellos estaban tan pasmados que no atinaban a contestarle. 4 No obstante, José insistió:—¡Acérquense! Cuando ellos se acercaron, él añadió:—Yo soy José, el hermano de ustedes, a quien vendieron a Egipto. 5 Pero ahora, por favor no se aflijan más ni se reprochen el haberme vendido, pues en realidad fue Dios quien me mandó delante de ustedes para salvar vidas.

— Génesis 45.1-5 NVI

Finalmente, José fue capaz de entender el sueño que tuvo cuando era joven y ahora pudo interpretar el propósito por el cual todas estas cosas le sucedieron a él.

Sin interpretación, no sería capaz de perdonar a sus hermanos y de restaurar su relación con su familia. Sin interpretación, sus emociones lo llevarían fuera de control.

Esa es historia es muy hermosa pero no cambia nada en nuestras vidas a menos que hagamos algo al respecto. Así que te voy a preguntar, ¿quién es tu intérprete?

¿Estás interpretando a Dios por medio de tu vida o estás interpretando tu vida por medio de tu Dios?

El enemigo es un intérprete que le encanta agregar y quitar según le place.

Antes de terminar quiero compartirte el significado de SOÑAR que en inglés es DREAM.

Deseo

Necesitamos a Dios para interpretar nuestros deseos porque muchas veces no sabemos por qué queremos lo que queremos.

Si el Espíritu Santo no interpreta nuestros deseos entonces gastaremos toda nuestra vida intentando obtener lo que queremos hasta que lo conseguimos y dejamos de apreciarlo.

El enemigo usa el deseo sano para distorsionarlo.

Rechazo

Necesitamos a Dios para interpretar nuestro rechazo.

José necesitaba entender a sus hermanos pero no por medio del lente de lo que ellos le hicieron sino por medio del lente de lo que Dios quería hacer a través de él.

Necesitamos hacer lo mismo porque el rechazo siempre llegará a nuestras vidas.

Emociones

Necesitamos a Dios para interpretar nuestras emociones.

Nuestras emociones tienen raíces que no suelen ser muy claras para nosotros mismos así que terminamos atrapados en un mar de emociones que no podemos controlar.

Ventaja

Necesitamos a Dios para interpretar nuestras ventajas.

Pregúntale a Dios cuál es la ventaja que te ha dado y también pregúntale por qué te la dio.

En el caso de José, la razón por la cual Dios lo promovió en Egipto es para salvar a su propia gente. Ahora, tú necesitas encontrar la razón por la cual tienes algo que los demás no.

Dios lo sabe así que pregúntale.

Medio

Necesitamos que Dios interprete nuestras situaciones en medio de cada situación.

José pasó 20 años viviendo en una situación que contradecía su sueño y, sin embargo, todo el tiempo las escrituras decían que «el Señor estaba con José».

Con este mensaje espero que recuerdes que el poder de la interpretación está en confesar la presencia de Dios en cada situación sin importar cómo te sientes.


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Nos vemos en la siguiente publicación.

Tschüss!


Fuente de el poder de la interpretación

  • The power of interpretation | Steven Furtick | Triggered | [Link]

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